¿Adónde estoy?

¿Adónde estoy? Simple respuesta tengo para dar, atrapado dentro mío. Encerrado en mi mente alzo la voz, pido a gritos un cambio pero no logro escuchar mis propias palabras. No puedo salir del encierro del desgano, de la sinrazón y la frustración. Frustración generada por mi propia falta de voluntad para salir adelante, fabricar esa llave que me conduzca a la felicidad que dan los logros personales, el sentir que uno ah logrado llegar a la meta.
Me cuestiono a mi mismo, formulo preguntas que no son respondidas ¿Qué pasó con mi voluntad, adónde se fue y porqué me abandonó? Repito constantemente las cosas que debo hacer para salir de este calabozo que me tiene aprisionado en la nada, pero es en vano, el sonido de mis palabras hace eco en mis pensamientos y no logro abrir la puerta para liberar mi potencial, liberar a la persona atrapada ¿Será pintor lo que quiero ser? ¿O será un actor, un cantante o un poeta? En algún momento tengo que poder lograr triunfar en mi ser, pero temo que cuando eso ocurra sea demasiado tarde, que la vida haya pasado por adelante mío y no pude atraparla porque los barrotes no dejaban que mis dedos alcancen a tocarla siquiera.
Desesperado estoy, no dejo de gritar, no dejo de pensar en que será o que podría haber sido si fuera un poco más fuerte. ¿Adónde quedaron los sueños de gloria? ¿Adónde se fue el joven soñador? ¿O adónde se fueron los sueños?
Tengo pocas respuestas a todas mis dudas, no se como salir de este lugar que mina mi destino, que hace el camino aún más difícil de lo que es. ¿El camino de la vida esta más lleno de obstáculos en mi vida que en cualquier otra? Al menos es lo que siento. Pero lo que lo hace más frustrante, es que esos obstáculos en mi camino son puestos por mí.
Ahí va la vida, solo debo montarme en ese tren y comenzar a gozarla.

Hace algún tiempo tuve todas esas interrogantes que, por suerte, ya respondí.